Un priísta se suma a la lista de quienes aspiran a gobernar Puebla en el 2018, se trata de Ricardo Urzúa Rivera, actual Senador de la República y diputado local en el pasado reciente. Aunque la noticia sorprendió a muchos, no se trata de un aviso a la ligera, más bien de un mensaje para muchos conocidos militantes del PRI.


De entrada Urzúa Rivera no levanta la mano solo. Tiene respaldo en las grandes esferas del poder político, empezando por Los Pinos. Su amigo, compañero y líder priísta en el Senado Emilio Gamboa es uno de sus principales promotores, además de una lista de gobernadores con quienes mantiene una estrecha relación.

Quienes lo conocen aseguran que sabe ser amigo y siempre tiende la mano a quien se lo solicita, es un hombre con poder político y financiero que sabe sin duda para qué usar ambas herramientas.

La llegada de Ricardo Urzúa a la contienda por el 2018 dejará algunas viudas en el camino, sus relaciones políticas y hasta empresariales en diferentes ámbitos le abren las puertas y lo ubican como una posibilidad real, de inicio es un personaje ajeno a escándalos y que antes de entrar a la política ya gozaba de un importante capital económico.

Personajes como Juan Carlos Lastiri deben sentirse sumamente desconcertados, pues el destape de Urzúa Rivera es una señal muy clara, un mensaje cifrado de que el subsecretario de SEDATU no está en el ánimo de quienes mandan en el PRI y en el país.
Jesica Baltazares / RS