La política y los partidos políticos, intentan conquistar de manera muchas veces desesperada a los jóvenes olvidando que a ellos no les interesan los halagos de los que les dan órdenes y consignas, falsas promesas ocultas en frases como “el mundo está a sus pies”, “su participación es prioritaria”, “hoy es su tiempo”, simple y sencillamente ya no les convence, no confían en los partidos políticos, los consideran anticuados, para ellos son todos iguales, o casi, esto no significa que estén en contra de la democracia..

Quizás sea esa la sensación que advierten los jóvenes, que se alejan cada vez más de los partidos tradicionales, porque quienes llaman su atención son otros. Principalmente a los llamados ídolos del mundo de internet. Por lo general son jóvenes creativos que empiezan de la nada, y que también quieren triunfar, ganar dinero, poder viajar, sentirse libres de ataduras. En el pasado el ideal del joven, por imposición de la sociedad, era poder heredar el puesto seguro del padre en un banco, en una empresa o negocio, hoy prefieren crear ellos sus propias alternativas de superación, empezar de cero, guiados por su instinto, su creatividad y talento.

Cada vez es más difícil “politizar” a los jóvenes porque para ellos la forma clásica de hacer política ha dejado de interesarles y lo manifiestan con su indiferencia y rechazo al sistema,

Debemos entender y respetar que a los jóvenes les gusta cambiar las cosas, son dinámicos, mientras que a la política la ven estática, son afines al movimiento, de lo instantáneo. No en vano, los creadores de internet cambian continuamente de aplicaciones. Los jóvenes se entusiasmaron con las redes sociales con Twitter, Facebook y WhatsApp, mañana se cansarán e inventarán otro modo de comunicarse, lo están haciendo. Ellos se conectan mejor con la antigua filosofía de los sabios griegos que decían “todo se mueve, nada está fijo”, la inmovilidad no está en los genes del joven.

Los jóvenes de hoy, los del mundo de internet, los que se nutren de la pantalla líquida y colocan sus mensajes en la nube, transitan entre la modernidad en la que nacen y el ADN conservador recibido de los padres, de ahí que  se desenvuelvan digamos en planos diferentes.

Quizás siempre fue así, pero antes no aparecía tan evidente como hoy. Los jóvenes fueron siempre la vanguardia en los movimientos que abrían caminos nuevos, pero mientras en el pasado actuaban a las órdenes de las instituciones políticas, sindicales, religiosas o militares, hoy van por su cuenta, son líderes de sí mismos.

Lo que quizás no hayamos entendido de los jóvenes, de los de hoy y de los de ayer, es que son siempre los más fuertes, de ahí la dificultad para los poderes y la política de querer encuadrar o conquistar a los jóvenes con ideas que les parecen fuera de lugar.

Mi opinión es que quienes aspiren ganarse la confianza de los jóvenes deberán respetar sus inquietudes, pensamientos y forma de actuar, que su participación no sea como una cuota, sino como parte de un verdadero proyecto moderno y atractivo emanado de sus ideas, para que de esa manera se vean y sientan incluidos y no utilizados.

Y es que a los jóvenes no se les detiene, ni menos se les conquista con optimismos a largo plazo, tampoco con quimeras, discursos acartonados y anticuados. En lo personal estoy convencido que ellos se identifican y les gustan los líderes que son auténticos, que escuchan e interactúan con ellos, que fomentan un mayor y verdadero acercamiento con las nuevas generaciones, inspirando empatía y sobretodo confianza, algo que se escucha fácil, pero lamentablemente los políticos y los adultos solemos olvidar con demasiada frecuencia.

Concluyo mencionando la frase de  *Joseph M. Colomer …”en todas los cambios que vive hoy el planeta. Los jóvenes están siempre en primera fila, son los primeros en morir y los primeros en renacer”…

¿Sera acaso como lo explica al analista político, Sabino Bastidas, que ante la falta de propuestas serias los jóvenes buscan el llamado “voto exótico”?

Dato estadístico:

El INE tiene registrados en el  padrón electoral a 25, 598,468 jóvenes entre 18 y 29 años (53% son mujeres y 47% hombres), lo cual representa el 31% del padrón total.

*Profesor de Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)